El mundo de la Tecnología de la Información está en constante evolución y ser capaz de responder de forma eficaz y rápida a los cambios del mercado es una tarea difícil para las empresas.

A medida que cambian las capacidades dentro de la organización, también lo hacen los procesos de TI, y en ocasiones es necesario reconfigurar o reemplazar por completo los sistemas actuales en tecnología de la información para responder a las nuevas realidades del mercado.

Esto puede ser posible es a través de la agilidad de TI.

¿Qué es IT Agility?

En general, la agilidad es un término comercial común que se refiere a la rapidez con que una organización responde a las oportunidades. Normalmente se reconoce como el tiempo transcurrido entre que una organización toma conciencia de una posible oportunidad comercial y actúa en consecuencia a ella.

La agilidad de TI, es una medida que define cuán eficientemente una organización puede responder a esa oportunidad en el campo de la Tecnología de la Información.

A diferencia de los métodos “en cascada” que se han usado hasta ahora, la metodología ágil es un proceso incremental que generalmente se realiza de forma quincenal o mensual. Después de cada proceso se evalúan las prioridades del trabajo y del proyecto, lo que permite que se descubran los errores y que se incorporen comentarios de los clientes.

 

Principios de agilidad de TI

  1. Satisfacer al cliente a través de la respuesta rápida y continua.
  2. Entregar actualizaciones con frecuencia para dar a conocer el estado al cliente.
  3. Excelencia técnica y buen diseño.
  4. Promover una comunicación activa entre empresarios y desarrolladores.
  5. Sencillez en el proceso.

 

¿Por qué es importante la agilidad de TI?

Para crear una infraestructura de TI en funcionamiento óptima. Al aprovechar al máximo los recursos de la organización, las empresas pueden centrarse en buscar la innovación y las transformaciones necesarias de su sistema.

 

¿Cómo se puede lograr la agilidad de TI?

Es importante recordar que la agilidad de TI no es un proyecto rápido que se puede ejecutar durante un largo fin de semana; la agilidad de TI requiere un cambio completo en el espíritu y la filosofía de la empresa.

 

Se debe comenzar por implementar un plan en evolución para trazar los objetivos estratégicos a corto y largo plazo. Si tiene una perspectiva sólida sobre dónde le gustaría que fueran sus sistemas, entonces será mucho más fácil seleccionar las oportunidades apropiadas que lo llevarán allí. Descubrir qué oportunidades fomentan el cambio, ayudará a que sus objetivos sean específicos y relevantes.

 

Algunos de los planes estratégicos más beneficiosos para la agilidad de TI incluyen:

  • Gestión de proyectos.
  • Arquitectura empresarial.
  • Gestión de la cartera de clientes.
  • Rápida adopción de nuevas plataformas.
  • Gestión del cambio.

Beneficios inmediatos de la agilidad de TI

  • Una de las principales ventajas de tener un entorno ágil es que permite a las empresas moverse con rapidez a medida que cambia el mercado, que evoluciona a una velocidad récord.

 

  • Existe una correlación directa entre tener una TI ágil e incrementar el Tiempo hasta el Valor (el tiempo entre una solicitud inicial y la entrega) de una empresa.

 

  • Requiere un replanteamiento completo de la organización de TI para lograr con éxito los objetivos previstos y avanzar un paso más para completar la transformación digital de la empresa. Para ayudar a adoptar esta mentalidad, es vital que se apoye en la innovación tecnológica, así como en la monitorización continua de los sistemas.

 

  • Al poder ver problemas potenciales que podrían surgir en el futuro, o estar al tanto de las oportunidades basadas en la tecnología, TI está mejor preparada para crear valor para el negocio.

 

  • Ajustarse a los principios de entrega centrados en el cliente. Al diseñar soluciones en torno a las experiencias de los clientes, se deben realizar pequeños pasos seguidos de los comentarios inmediatos del usuario final. Esta práctica garantiza que la voz del cliente se escuche fuerte y clara y que se puedan tomar medidas durante el desarrollo para realizar cambios y mejoras.

Comenzar los esfuerzos hacia una TI ágil no es fácil, pero una vez que el proceso se pone en marcha, muchas organizaciones ven las mejoras muy rápido. Los cambios iniciales pueden liberar recursos, lo que permite que la Tecnología de la Información soporte mejor las transformaciones digitales y mejore los desarrollos futuros de la empresa.

La agilidad de TI es la ola del futuro: ¿estás listo?

 

Noticia: BMC