Estamos inmersos en la semana del Black Friday. Este día, adoptado de EEUU, (y ahora prácticamente presente en medio mundo) es el día siguiente a Acción de Gracias y es un gran boom comercial en el que las empresas aumentan su facturación y multiplican las ejecuciones de sus procesos para inundarnos de grandes ofertas.

Millones de personas se echan a la calle y atestan los centros comerciales arrasando con todo, las tiendas hacen su “agosto” en pleno noviembre y las páginas de internet se colapsan y baten récords de ventas.

 

 

El Black Friday o “viernes negro” es un ritual consumista que se repite cada año. Pero ¿es un invento moderno, de la era de internet, o tiene raíces más antiguas?

Aunque existen varias hipótesis que se remontan varios siglos atrás, no fue hasta mediados del Siglo XX que la expresión Black Friday empezó a tener fuerza y a estar completamente ligada a la temporada de compras compulsivas pre-navideñas.

 

En España, el Boom del Black Friday llegó en noviembre de 2012 de la mano de la cadena alemana MediaMarkt.

La acogida no fue muy entusiasta, hasta que en 2013, grandes empresas como El Corte Inglés o Amazon se sumaron también a esta tradición consumista e hicieron que comercios y grandes almacenes se hayan tenido que ir sumando a la iniciativa de ofrecer grandes descuentos en plena temporada.

 

En 2015 más de dos millones de personas compraron durante el Black Friday, gastando casi trescientos euros en un solo día. 

 

Y no podemos olvidarnos de otra tradición que ha surgido también en nuestro país, el Cybermonday, que se celebra el lunes siguiente al Black Friday, y que se dedica a las ventas por internet alargando las compras durante 4 días.

 

Según la Asociación Española de la Economía Digital, en 2018 se movieron 1.560 millones de euros en compras a través de Internet, un 10% más que el año anterior.

En 2018 el crecimiento también se experimentó en las tiendas físicas. Los centros comerciales registraron un aumento de la afluencia de consumidores de un 8%, con un gasto medio de 256€ frente a los 233€ de 2017. Las pequeñas y medianas empresas tuvieron un 20% más de ventas respecto al Black Friday del año anterior.

Este 2019 todo apunta a un aumento de ventas considerable respecto a años anteriores y a los productos tecnológicos como grandes protagonistas un año más de la gran mayoría de compras.

 

En Bluemara no celebramos Acción de Gracias, pero gracias a la acción de nuestras soluciones de automatización de procesos, monitorización y gestión del Datacenter las empresas que disfrutan de ellas convierten este día en todo un éxito sin incidencias derivadas del gran incremento de la demanda para estos días y rentabilizan la inversión con creces.